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un tiempo que había empezado a trabajar, casi todo el trabajo lo
desarrollaba en casa con el ordenador, el fax y el teléfono, si
bien alguna vez tenía que acudir a reuniones, tanto en mi ciudad
como en otras. En mi trabajo tenía un contacto telefónico
diario con dos chicos de Barcelona, Modesto y Carlos, los cuales en cierta
ocasión tuvieron que venir a Madrid para mantener reuniones con
terceras personas. Si bien lo previsto era que al terminar las reuniones
volvieran a Barcelona, surgió tener que realizar un trabajo para
el día siguiente, en que nos teníamos que volver a reunir
con las mismas personas. Cuando nos disponíamos a buscar un hotel
para que pasaran la noche, se me ocurrió que puesto que tendríamos
que trabajar en mi casa hasta muy tarde y levantarnos temprano por la mañana,
lo mejor era que durmieran en casa, en la habitación de huéspedes.
Al llegar a casa le dije a mi marido lo que había pasado y después
de cenar los cuatro, nos pusimos a trabajar. A mi marido le dije
que no me esperara despierto pues teníamos para mucho rato, por
lo que se fue a acostar. Estuvimos unas cuatro horas trabajando y
al terminar nos dispusimos a tomar unas copas en el cuarto de estar, para
relajarnos un poco antes de acostarnos, aprovechando el calor de la chimenea.
Si digo la verdad, no se como surgió todo, quizás fuera el
cuarto en penumbras, con la única luz de la chimenea, el relajamiento
que nos entró a los tres después de las horas de arduo trabajo,
el caso es que, casi sin darnos cuenta, empezaron Modesto y Carlos a acariciarme
y yo a ellos y al poco tiempo estábamos los tres desnudos en el
sofá. Modesto me besa en la boca y acaricia los pechos mientras
Carlos me acaricia el coño, y yo les acaricio sus pollas, Modesto
deja de besarme en la boca y se inclina para besarme en los pechos, lo
que aprovecha Carlos para besarme en la boca. A continuación Modesto
y Carlos se tumban en la manta al lado de la chimenea, y yo de rodillas
entre los dos voy chupando las dos pollas alternativamente, mientras les
acaricio los cojones a los dos al tiempo, y ellos a mi me acarician el
coño y el culo al tiempo. Como no puedo más de ganas de sentirme
penetrada, les digo que me follen y tumbados los tres estirados completamente
me penetran uno por el coño y otro por el culo, luego Modesto me
coge me tumba en el sofá y poniéndose encima de mí
me mete la polla en el coño, cuando siento su polla penetrarme con
toda su fuerza hasta el fondo le digo: "Fóllame con todas tus fuerzas,
clávamela hasta el fondo, fóllame fuerte". Carlos mientras
tanto nos observa sentado en el otro sofá mientras se acaricia la
polla. Cuando llego al orgasmo, le digo a Modesto que se tumbe en el sofá,
me siento encima de él, dándole la espalda, clavándome
su polla, me tumbo y le digo a Carlos: "Carlos, intenta metérmela
también en el coño, una de mis fantasías es tener
dos pollas al mismo tiempo metidas en mi coño". Carlos se levanta
y tumbándose encima de mí me introduce la polla en el coño,
cuando siento las dos pollas llenarme completamente el coño, el
placer que me da es tan intenso que no puedo aguantar y me corro intensamente.
Carlos se corre a continuación, cuando se sale Modesto se levanta,
me pone a cuatro patas y me la mete desde atrás, yo mientras siento
su polla entrar y salir de mi coño le digo a Carlos que se ponga
delante de mí y cuando lo hace me meto toda su polla en la boca,
en esa postura nos corremos los tres, disfrutando como nunca de sentir
mi orgasmo y el semen de ellos derramándose en mi coño y
en mi boca. Nos sentamos los tres en el sofá para descansar, pues
nos habíamos quedado verdaderamente "hechos polvo" y nunca mejor
empleada la expresión. Mientras nos tomamos otra copa, les comento:
"Estaba pensando lo cachondo que se va a poner Gabriel en cuanto le cuente
lo que hemos hecho, seguro que mientras follamos quiere que le detalle
lo que acabamos de hacer". Modesto me dice: "Pero de verdad no le importa
que folles con otros sin estar él", a lo que le contesto: "No le
importa nada, al revés, lo está deseando, le encanta que
sea activa sexualmente y que folle todo lo que me apetece, se pone caliente
pensando que follo con otros, estando él delante o no, verás,
vamos a hacer una cosa, quedaros aquí, como estáis, voy a
despertarle y ya veréis como bajamos los dos, ya desnudos, para
seguir la fiesta los cuatro". Dicho y hecho, me levanto desnuda como
estoy y me voy a mi cuarto donde está mi marido durmiendo, me tumbo
a su lado y le despierto, contándole a continuación lo que
acabamos de hacer Modesto, Carlos y yo e invitándole a continuar
los cuatro: "Por supuesto, cariño, vamos". Nos levantamos de la
cama y nos vamos al cuarto de estar. Entramos y mi marido les dice a ellos
dos: "María me acaba de contar la juerga sexual que os habéis
montado entre los tres, vamos a continuar los cuatro". Me tumbo en el sofá
y, sin más preámbulos, mi marido se tumba encima mío
y me la mete. Como vemos que Modesto y Carlos, quizás un poco cortados
no se mueven, mi marido me dice: "Quieres que ellos dos te hagan algo"
"Salte, me pongo a cuatro patas, me la metes desde atrás para que
Modesto se ponga delante de mí de rodillas y le pueda chupar la
polla y que Carlos me chupe los pechos; lo hacemos y les digo: "Modesto,
ponte delante de mí para que te la pueda chupar y tú, Carlos,
chúpame los pechos". Modesto se pone de rodillas delante de mí
y empiezo a mamársela, mientras Carlos mete la cabeza debajo de
mí y empieza a chuparme los pechos. Cuando noto que mi marido está
a punto de correrse le digo que se espere que quiero volver a hacer lo
de que me metan dos pollas en el coño. Sale de mí, se levanta,
le digo a Modesto que se tumbe, me siento encima de él, clavándome
su polla y tumbándome cuando me la ha metido le digo a mi marido
que me la meta. Se tumba encima mío, le cojo la polla y me la pongo
en la entrada del coño, mientras le digo: "Métemela, cariño,
antes cuando lo hemos hecho los tres me ha dado un placer tremendo". Empuja
con fuerza y entra la polla. Vuelvo a sentir el placer tremendo que había
sentido antes con dos pollas dentro de mí, llenándome completamente
y sin poderme aguantar les grito: "Follarme, follarme con fuerza, metérmelas
hasta el fondo con todas vuestras fuerzas". Los dos se mueven dentro
de mí, haciéndome tener un orgasmo indescriptible. Cuando
terminamos de corrernos los tres, mi marido le dice a Carlos: "Carlos te
toca a ti, fóllatela". Carlos se levanta del sofá en donde
ha estado observando lo que pasaba mientras se masturbaba, me levanta las
piernas por encima de sus hombros y me la mete con un fuerte empujón.
Tanto Modesto como mi marido observan como Carlos me folla, en cuanto Carlos
se corre, le digo a mi marido: "Fóllame, cariño, fóllame
con el coño lleno de semen como tanto te gusta". Se levanta, me
levanta las piernas sobre sus hombros y de un solo empujón me la
clava y yo le empujo con mis piernas para que me penetre bien hondo, corriéndonos
los dos, por última vez en esa noche memorable. |
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