| SEXO
ANAL
Definición
y un poco de historia
Como su nombre
indica, El coito anal, consiste en la introducción del pene por
vía anal, tanto en relaciones heterosexuales, como en homosexuales.Se
solía llamar "sodomía" (palabra derivada de Sodoma, ciudad
mítica que, junto a Gomorra, según la Biblia, fue destruida
por Jehová debido a sus desenfrenos sexuales. La refencia a Sodoma
aparece ligada a obras literarias como "Los 120 días de Sodoma"
del marqués de Sade, que fue llevada a la pantalla por Pier Paolo
Pasolini. El sexo anal era considerado "contra natura" -) dado que, por
tradición religiosa, era considerado como natural sólo aquello
que tenía fines reproductivos. Todo lo que se salía de esos
cánones era visto como pecaminoso; por ejemplo se decía que
los pactos con el demonio se sellaban con un coito anal o beso en las nalgas.
La masturbación corrió una suerte parecida. Llama la atención
que distintos países atribuían a sus vecinos esta práctica
como si fuera algo ajeno y extraño: así los franceses hablaban
del "vicio inglés" y los ingleses del "vicio francés", y
los árabes del "vicio persa" y viceversa. En muchas situaciones
se usaba esta práctica para preservar -hipócritamente- la
virginidad y evitar embarazos indeseados. Además del Marqués
de Sade, muchos autores como Bocaccio, Chaucer, Petronio o Rabelais han
descrito este tipo de prácticas en sus inolvidables obras. Hoy no
se acepta el término de antinatural ni el de contra natura para
las prácticas con penetración anal (digital o peneana), viéndolas
como un juego erótico o variante sexual.
La penetración
anal aparece pocas veces como práctica heterosexual, aunque los
mangaianos la efectúan durante los períodos de menstruación.
En cambio, parece ser el acto sexual más común entre los
pueblos primitivos, y en algunas sociedades de Nueva Guinea constituía
un acto de obligado cumplimiento para los jóvenes como parte de
los ritos de la pubertad, pues se cree que éstos no crecerán
como es debido si no han recibido el semen de hombres de más edad.
Aproximadamente
el 40% de las parejas heterosexuales lo han intentado al menos una vez.
El ano, al igual que la vagina, tiene terminaciones nerviosas sensibles.
Tanto los hombres como las mujeres heterosexuales, aunque a veces creen
que estas inclinaciones indican una tendencia homosexual, a menudo disfrutan
con algún tipo de masaje anal. Algunos hombres y mujeres consideran
que la práctica del coito anal es algo aventurero y divertido, mientras
que otros lo miran como algo sucio, perverso y doloroso. Esta práctica
sexual requiere grandes dosis de mutua confianza, lubricación, capacidad
de comunicación y paciencia por parte del hombre, que no puede moverse
tan enérgicamente como lo haría durante el coito vaginal
porque corre el riesgo de dañar tejidos muy delicados. El coito
anal es una actividad de alto riesgo debido a la infección VIH.La
sumisión física y psicológica que conlleva esta práctica,
tiene para muchos hombres y mujeres un gran atractivo como alternativa
ocasional al coito vaginal. En realidad, la mujer debería controlar
el ritmo y la profundidad de la penetración. Como debe ocurrir en
cualquier práctica sexual, nadie debe sentirse obligado a practicar
el coito anal sólo porque su pareja se lo pida. El sexo para ser
placentero siempre tiene que ser elegido.El recto no está diseñado
para la práctica del sexo y no puede soportar repentinos encuentros
sexuales sin sufrir daños. Aunque los dos componentes de la pareja
gocen, el coito es un acontecimiento especial. Con un poco de creatividad,
ambos pueden quedar satisfechos.
Técnica
Sexual Cuando se vaya a realizar la penetración anal ha que tener
en cuenta que:
Por tratarse
de un esfínter muscular tiende a ofrecer resistencias por lo cual
debe procurarse una buena relajación corporal.Como, a diferencia
de la vagina, no se autolubrica, deberá ser utilizada una crema
o gel lubricante no irritante, para tal fin, tanto en el pene o dedo como
en el ano.Realizar la penetración de manera cuidadosa y suave, paulatina
(a veces es conveniente dilatar primero con un dedo antes de la introducción
del pene), retirándose si la compañera, o compañero,
refiere un dolor intenso que no tolera o si hay fuerte resistencia, o sencillamente
si no le agrada.El uso del profiláctico es muy importante pues la
mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias.Jamás
realizar una penetración vaginal luego de la anal, ya que se corre
el peligro de contaminar la vagina con flora bacteriana proveniente del
recto y que el pene llevaría consigo; de querer hacerse debería
usarse otro profiláctico o, en caso de no usarlo, efectuar una higiene
cuidadosaNunca penetrar contra la voluntad de la pareja.En ocasiones hay
resistencias o negativas a hacerlo por el dolor, otras por preceptos morales
o religiosos, o porque no resulta placentero. Una de las causas de disgusto,
en ambos, puede ser la presencia de materia fecal al retirar el pene. Algunos
pacientes homosexuales refieren que utilizan enemas previas para limpiar
la zona, pero este método no es de muy frecuente uso.Para muchas
parejas heterosexuales el sexo anal puede ser una alternativa que produzca
grandes satisfacciones eróticas y sexuales. No obstante, debido
sobre todo a que se le ha considerado un "tabú", son muchas las
preguntas que genera y algunas las precauciones que exige. Saberlas nunca
está de más.Las opiniones acerca del sexo anal son muchas
y variadas, e incluso encontradas y contradictorias. No todo el mundo acepta
(sobre todo por razones éticas y religiosas) que este tipo de relación
sea "normal" en una pareja heterosexual, pero lo cierto es que muchas personas
ven en el coito anal una manera como cualquier otra de disfrutar del sexo,
un equivalente al oral o al vaginal. No obstante, el clima de ocultación,
la presión de los prejuicios y el hecho de que el tema haya sido
considerado un tabú ha ocasionado que en cuanto al sexo anal todo
sean preguntas, dudas y silencio. Buscarles respuesta es la mejor manera
de acabar con los riesgos innecesarios y los problemas derivados de la
ignorancia. Porque el sexo anal también exige sus propias precauciones.
Precauciones
Entre las
medidas preventivas más evidentes, existe la del preservativo. Aunque
su uso está extendido en las relaciones de tipo vaginal (todo el
mundo conoce los riesgos que comporta no usarlo, Sida y enfermedades de
transmisión sexual), no sucede lo mismo en cuanto al anal. No obstante
es necesario usar preservativo como prevención contra la enfermedad
del SIDA: ya que el VIH se transmite fácilmente por una zona que
carece de lubricación natural y que, por tanto, es más propensa
a los desgarres y lesiones sangrantes que, al mezclarse con un semen infectado
contribuyen a extender la enfermedad. A ello, sería recomendable
añadir otras precauciones que nunca deben parecer innecesarias.
La más importante: tras haber practicado el sexo anal no debe pasarse
NUNCA al sexo vaginal directamente. Es necesario tomas medidas de higiene,
como lavarse el pene (o el dedo si éste también ha intervenido
en la penetración), también es necesario cambiar el preservativo,
ya que en el ano hay bacterias que, aquí puede que no ocasionen
problemas pero si puede hacerlo en la vagina.Por otra parte, no está
de más tener en cuenta como medida la necesidad de que el hombre
no sea brusco con su pareja que, para poder ser penetrada, debe estar muy
excitada o excitado si en su caso se trata de una pareja homosexual. Si
no se la excita adecuadamente, sobre todo en el esfínter anal, le
puede resultar doloroso y molesto además de provocarle desgarres
y lesiones importantes. Por este motivo, un lubricante artificial (con
base acuosa, vaselina y aceites puede perjudicar al látex del preservativo)
puede resultar de ayuda para facilitar la penetración que, por sí
sola, no es sencilla. Si además la pareja estimula manualmente la
zona para así dilatar el esfínter anal esta práctica
no tiene porque resultar dolorosa.Una última precaución,
ya repetida seguramente, de seguro por su importancia, es la HIGIENE. Es
evidente que para que todo resulte ameno y placentero la persona penetrada
debe haber evacuado antes para que la última parte del colon esté
lo más limpia posible y no haya dificultades en la penetración.
Finalmente, un lavado concentrado en la zona nunca está demás.
Técnicas
alternativas
Penetración
vaginal posterior, " a tergo". La penetración desde atrás
no deja de se una alternativa al coito anal. Aunque el pene se introduce
por la vagina el ángulo de penetración y la perspectiva visual
desde atrás hace que parezca una experiencia diferente a la práctica
del coito en otras posturas, fantaseando se puede imaginar una penetración
anal.Sería interesante y a la vez divertido hablar de la penetración
anal sin ponerla en práctica, ya tendrá tiempo si a ambos
miembros de la pareja les apetece. Mientras su pareja le estimula con la
mano y le cuenta la fantasía sexual más excitante que pueda
imaginarse o que haya leído en un libro o en una revista. Decir
cosas obscenas sobre un tema prohibido es tan bueno como practicarlo. Pueden
probar Practiquen el masaje anal. Para ambos sexos. Póngase
un guante de látex y lubrique bien la zona. Cosquillee el borde
del ano. Dé vueltas a su alrededor con el dedo. Cuando su pareja
esté lista, introduzca el dedo (con la uña bien cortada)
lentamente. Haga que su pareja contraiga el músculo anal alrededor
de su dedo, inhalando mientras ella o él lo hacen. Como variante,
agite su dedo suavemente mientras su pareja contrae y relaja los músculos
anales.
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